Justo ayer tomaba tierra el crucero en Barcelona en el que desembarcaron los 168 españoles que se fueron de crucero el pasado 11 de enero. Cuando la situación aún era normal pero, con el paso de los días, la pandemia provocada por el coronavirus les haría permanecer confinados en un crucero por más tiempo

Los pasajeros de un crucero han permanecido más de tres meses en alta mar debido al covid-19
Los pasajeros de un crucero han permanecido más de tres meses en alta mar debido al covid-19

Y así ha sido. Más de tres meses después en el crucero, debido a la pandemia mundial que el coronavirus ha provocado, los españoles han podido regresar a España.

El viaje se emprendió el 5 de enero en la ciudad de Venecia, el cual tenía prevista una ruta muy llamativa. No obstante, su objetivo no era nada más y nada menos, que dar la vuelta al mundo.

Aunque el viaje funcionaba con total normalidad, el estado de alarma se decretó cuando se encontraban en Nueva Zelanda hace ya 38 días. Pero, desde entonces, no les han dejado tomar tierra en ningún puerto hasta ayer que llegaron a la ciudad de Barcelona.

El viaje, a pesar de los rumores que recibían los pasajeros a través de noticias digitales y de mensajes de sus conocidos, ha sido de lo más tranquilo. Estuvieron un par de días tomando medidas de confinamiento en el crucero porque hubo un posible caso de contagio de covid-19 pero, finalmente, resultó negativo.

Así que, desde entonces, han hecho vida normal y han disfrutado de las actividades que proporcionaba este crucero de lujo como piscina, spa, salones de belleza y de juego, restaurantes, tiendas y hasta una sala de teatro. Eso sí, lejos de casa en medio de una grave pandemia mundial no vista nunca antes.

Los pasajeros seguramente iniciaron este viaje con ganas y pensando en que no lo olvidarían nunca y, no cabe duda de que será así. Su vuelta al mundo habrá sido muy diferente a la primera que hicieron Magallanes y Elcano siglos atrás y, aunque han podido disfrutar de todas las comodidades, la preocupación y la incertidumbre habrán ambientado cada rincón del barco.

Pues mientras el mundo estaba de cuarentena en sus casas, los pasajeros de la embarcación se encontraban confinados en un crucero con todas las comodidades durante más de tres meses. Para muchos un plan mejor que tener que combatir el covid-19 en casa.

Afortunadamente, todo ha salido bien y no hay que lamentar ningún tipo de contagio o riesgo.

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