El Covid-19 ha obligado a gran parte de la población a decantarse por una forma de transporte y parece ser que ahora más que nunca la movilidad a crecido. La creación de carriles bici en municipios y ciudades se han hecho de un día para otro.

Día Mundial de la Bicicleta
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Desde que viajar se ha convertido en un modo de vida y se debe recuperar, estamos constantemente buscando nuevas formas de hacerlo y también, cómo movernos cuando estamos en nuestro destino. Es común hacerlo a través de medios de transporte públicos o andando, pero, ¿has intentado moverte en bicicleta por una ciudad extranjera? El conocido como cicloturismo está cada vez más de moda y nos encanta porque tiene muchos beneficios.

Transitar las calles de una ciudad en bicicleta nos permite disfrutar más detenidamente de la estética de la ciudad que estemos visitando, así como encontrarnos con edificios que no están a simple vista o que se encuentran fuera de los circuitos habituales de turismo. Estos lugares suelen estar escondidos entre pequeñas y poco transcurridas calles como lo pueden ser algunos museos. Claro ejemplo de esto, son las casas de escritores conocidos convertidas hoy en día en casas museo y diseñadas exclusivamente para ser visitadas dando un paseo o en bicicleta. Así, por ejemplo, entre las reducidas calles de Copenhague podemos llegar hasta la casa del famoso escritor de cuentos infantiles Hans Christian Andersen, conocido entre el público por historias como La sirenita, El patito feo y Pulgarcita. O visitar en el distrito de Holborn en Londres el hogar donde el autor Charles Dickens convivió durante muchos años con su mujer y donde escribió la gran mayoría de sus exitosas novelas.

Igualmente, muy conocidos son también los recorridos en bicicleta por grandes urbes europeas como Amsterdam, Varsovia y Roma. En ellas podemos disfrutar de rutas en bicicleta alrededor de la ciudad. Esto nos permite visitar sus coloridas casas y bellos rincones tan escondidos que es difícil acceder en cualquier otro medio de transporte. O si lo prefieres, puedes ir libremente por la ciudad con rutas a tu aire e incluso llegar a las afueras para aprovecharte de una desconexión total. Sin duda, una experiencia diferente para las vacaciones que es únicamente alcanzable caminando, en bicicleta o en la combinación perfecta de ambas.

Y si en un futuro te atreves, existe una red de cicloturismo europeo llamado EuroVelo que consiste en rutas de larga distancia que conectan la gran mayoría de países europeos. Estas rutas están señalizadas y fueron promovidas por la Federación Europea de Ciclistas (ECF), permitiendo hoy en día recorrer todo el continente en bicicleta. En definitiva, los beneficios de ver el mundo sobre dos ruedas son numerosos. Podemos disfrutar de aquellos escondrijos de las ciudades que son inaccesibles en cualquier otro medio de transporte, conectar con su gente y su cultura. Además de lo beneficioso que resulta para nuestra salud y el medio ambiente ya que a la vez que hacemos ejercicio, la bicicleta no produce ningún tipo de emisión contaminante. Sin olvidar tampoco el gran ahorro económico que supone para nuestro bolsillo desplazarse en bicicleta.

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