El propietario del bar estaba cansado de ver que sus clientes no cumplían la norma de distanciamiento y instala una valla eléctrica en el pub inglés.

Cornwall (Reino Unida). El personal del pub The Star Inn no soportaba más como los clientes que estaban bebidos no tomaban las medidas de seguridad. Con advertencias y sin advertencias los clientes hacían lo que deseaban.

Por ello, el dueño decidió instalar una valla eléctrica en el pub inglés. La valla está formada por dos cables que conectan con una batería, de forma que si alguien lo toca recibe una buena descarga. Por el momento está desconectada, es como forma de aviso, pero si es necesario encenderla no hay problema. La valla eléctrica está instalada a un metro y medio de la barra. Por lo que reconoce el dueño del bar, un par de clientes ya la han probado.

Las autoridades inglesas dicen que mientras esté señalizado es legal.

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