El tiempo corre y los pequeños comercios están en peligro. Ahora es el momento de apostar por ellos.

Lo más importante en estos tiempos que corren es apoyarnos entre todos. Apoyar al comercio local es un cambio que deberíamos incluir todos en nuestro día a día. A continuación, voy a tratar de convencerte de que este pequeño esfuerzo puede acarrear grandes beneficios.

pequeños comercios
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La proximidad es un factor que nos puede hacer cambiar de idea. No solo ahorramos dinero y tiempo en el desplazamiento, sino que también podemos aprovechar y hacer un poco de ejercicio caminando hasta nuestro comercio local más cercano.

Por no mencionar una de las virtudes que más destacan de los pequeños comercios que es el trato personalizado que nos brindan. Siempre respetuoso y desde la confianza, hacen que nos sintamos como en casa con sus palabras cercanas y familiares.

Hoy en día, la sostenibilidad está en el punto de mira de los consumidores más preocupados por nuestro planeta. Consumiendo en los pequeños comercios nos aseguramos bien de las condiciones en las que fueron creados los productos y de qué forma fueron distribuidos. Es un claro punto a favor de este tipo de consumismo local ya que, en la gran mayoría de casos, los productos no sólo son de mejor calidad, sino que, además podemos asegurarnos de que no vamos a dar nuestro dinero a empresas que pueden estar dañando nuestros ecosistemas.

Un punto clave que puede hacer cambiar hasta la persona más testaruda es que podemos contribuir en la riqueza local, lo cual acabará por beneficiarnos de vuelta con mejores servicios en nuestra comunidad.

Para concluir, he de resaltar que cada uno es libre de hacer con su dinero lo que quiera y ante todo no será juzgado por ello, pero ayudar a nuestros vecinos tanto como nosotros querríamos ser ayudados en la misma situación es muy buena acción.

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