Empezar a leer es el inicio para convertir esta buen hábito en rutina enriquecedora

Es normal sentir no tener tiempo para hacer todo lo que se quiere en un día, pero siempre podemos tratar de incorporar un nuevo hábito en la rutina y paulatinamente convertirla en parte del día a día. Por ejemplo, la lectura es una de las actividades que a pesar de llevar muy poco tiempo y esfuerzo, siempre se nos resisten. La causa: la sobreexposición diaria de estímulos a través de nuestros dispositivos. Llegar a casa después de un largo día de trabajo, lo último en lo que se piensa es en meterse en la vida del protagonista de la novela. A continuación, una serie de trucos que se aplican para empezar a leer más asiduamente.

empezar a leer
Photo by Element5 Digital on Pexels.com

Primero, es muy importante que el libro con el que se comparte horas y horas, sea de un buen agrado. No es leer por leer, el libro tiene que enganchar para poder ansiar durante el día ese momento de lectura. Y, sobre todo, se debe acordar un tiempo fijo y tratar de cumplirlo siempre, de esta forma cuando hayan pasado unas semanas se puede sentir que ya es un hábito automático.

Además, es importante alejarse de las distracciones y trata de crear un ambiente lo más propicio para estar a gusto. Apagar el móvil, colocarse en un lugar cómodo y lo más silencioso posible, para evitar distraerse tan fácilmente y el tiempo ininterrumpido hará de la sesión de lectura un momento de tranquilidad que agradecerás.

Al principio será complicado, pero es vital no poner objetivos inalcanzables como empezar a leer demasiadas páginas el primer día, porque en lugar de ser una actividad de desconexión, se convertirá en todo lo contrario. Sea como sea, hay que pensar, simplemente hay que coger el primer libro que sea de buen agrado y a leer. Para los que no quieren acumular, siempre existen las bibliotecas publicas para el préstamo de libros.

Por María Martínez

Deja un comentario