La mujer, de 43 años, murió tras sufrir una hemorragia cerebral después de haber recibido la vacuna de Astrazeneca.

Hace dos días conocíamos la impactante noticia de que Pilar González Bres, una profesora de matemáticas que impartía clases en el IES Guadalpín de Marbella, moría tras sufrir una hemorragia cerebral a las dos semanas de haber recibido la dosis de Astrazeneca. Tan solo tenía 43 años y, según sus compañeros y alumnos, era una persona muy afectuosa y amante de su trabajo.

La mujer recibió la vacuna de Astrazeneca el pasado 3 de marzo, al igual que muchos de sus compañeros de profesión, y ese mismo día acudió a las Urgencias del Hospital Quirón de Marbella porque comenzó a encontrarse mal. Los doctores que la atendieron le observaron cefalea y malestar general, síntomas habituales que sufren la mayoría de los inmunizados como efecto secundario.

Astrazeneca

Sin embargo, el 13 de marzo volvió al centro de salud porque seguía encontrándose mal y no había mejorado en ese tiempo. Una vez allí, los médicos al ver que las molestias no habían remitido le realizaron un TAC, que en un primer momento no reveló nada extraño. Al día siguiente se le volvió a realizar uno y entonces observaron una hemorragia masiva en su cerebro, por lo que rápidamente trataron de drenarla y meterla en un quirófano donde durante la operación le encontraron un edema, o líquido en el cerebro.

La mujer había dado negativo en coronavirus y no presentaba patologías previas, por lo que se ha procedido a abrir una investigación para esclarecer las causas de su fallecimiento, aunque siguen insistiendo en que estos hechos no guardan relación con la vacuna de Astrazeneca. 

Desgraciadamente, este no es un caso aislado, ya que cada día se conocen más casos de gente vacunada con Astrazeneca que han sufrido algún trombo, como dos agentes de policía y un Guardia Civil en Valencia.


En estos momentos, se ha paralizado el proceso de vacunación en toda España durante 15 días tras detectarse un lote defectuoso de Astrazeneca.

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