Anastasia fue la hija pequeña del zar Nicolás II, y su persona siempre suscitó infinidad de teorías tras el asesinato de toda la familia real en 1918.

Anastasia Nikoláyevna Romanov nació en la ciudad rusa de San Petersburgo el 5 de junio de 1901. Sus padres fueron el zar Nicolás II y la zarina Alejandra, y fue la hermana menor de sus hermanas Olga, Tatiana y María, y la hermana mayor de su hermano Alekséi, el pequeño de la familia.

Durante el reinado de los Romanov, el pueblo ruso se moría de hambre además de estar bajo el régimen represivo del imperio. La familia real no era para nada querida entre el pueblo por esta razón, y sentían especial rechazo hacia Alejandra por su ascendencia alemana, lo que llevaba a pensar a algunos que era una espía. Por otro lado, a Nicolás le apodaban “Nicolás el Sanguinario”, ya que su reinado dio comienzo con la tragedia de Khodynka, ocurrida durante las celebraciones de la coronación del mismo zar.

Anastasia


El zar nunca se preocupó por el bienestar de su pueblo, ni intentó mantener el contacto tan cercano que caracterizó a los anteriores zares, por lo que al estallar la Revolución Rusa en 1917, se apresó al zar y a toda su familia, incluida Anastasia. Los bolcheviques fusilaron a toda la familia en el sótano de la casa donde se encontraban prisioneros, aunque las princesas tuvieron que ser rematadas a bayonetazos por los corsés que llevaban puestos repletos de joyas que evitaron morir por los disparos.

ANNA ANDERSON

En el momento de los hechos, Anastasia tenía 17 años, pero su cuerpo no fue encontrado junto con el del resto de su familia, lo que dio lugar a varios rumores como el de que todavía estaba viva. Muchas mujeres declararon ser la heredera de los Romanov, pero la más famosa es Anna Anderson.

Anastasia

Dos años después del asesinato de los Romanov, una joven suicida fue rescatada del río Spree por la policía de Berlín. La trasladaron al hospital, y tras no ser reclamada por nadie, la internaron en una institución mental donde una enfermera rusa le encontró un gran parecido con Anastasia. A partir de ese momento muchos allegados de la familia real rusa la visitaron con la intención de confirmar que se trataba de la hija pequeña de los Romanov. La joven no hablaba ruso, pero sí lo entendía, compartía con Anastasia una malformación en los dedos de sus pies (juanetes) y tenía conocimiento de la historia familiar. 

Esta mujer desconocida conocía los nombres de aquellos que la visitaban, recordando momentos junto a ellos e incluso podía describir el interior de los palacios en los que había vivido. Más tarde contó que un soldado arrepentido la rescató de entre los cuerpos inertes de los demás y le ayudó a salir del país. Ambos se enamoraron, pero él fue asesinado en Rumanía, lo que llevó a la chica a intentar quitarse la vida yéndose a Berlín y lanzándose desde el río Spree.

Anastasia


Fue el Gran Duque de Hesse, tío de Anastasia, quien alarmado por la facilidad con la que todos creían las historias que ignoraban algunas partes importantes, pero estaban muy bien contadas, contrató a un detective privado para que descubriese quién era en realidad la llamada Anna Anderson. El hombre concluyó que la presunta Anastasia era en realidad Franziska Schanzkowska, una mujer polaca con problemas mentales que sobrevivió a la explosión de la fábrica pirotécnica en la que trabajaba y que le causó las cicatrices visibles en su cuerpo

MISTERIO RESUELTO

Anna Anderson falleció el 12 de febrero de 1984, y en 1991 se exhumaron los restos del zar, su esposa y tres de sus hijas, de la fosa en la que habían sido enterrados, y se contrastó su ADN con el de el Duque de Edimburgo, sobrino nieto de la zarina, revelando que sí se trataban de los cuerpos de los Romanov. Los cadáveres de los dos hijos pequeños no aparecieron junto a ellos, pero gracias al material orgánico que tenían los hospitales en los que Anna Anderson había estado confirmó que no era Anastasia. Realmente era Franziska Shanzkowska.


Los cuerpos de la joven y de su hermano menor fueron descubiertos en 2007, cerrando de esta manera uno de los grandes misterios del siglo XXI.

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