El joven de 20 años falleció pocos días después en el Hospital La Fe tras ser arrastrado por un dromedario en Manises el pasado 4 de abril.

Christian, un joven valenciano de 20 años, perdía la vida este miércoles 14 de abril en el Hospital La Fe de Valencia, tras caer desde un dromedario en Manises el pasado 4 de abril, concretamente en el parque natural de Turia. El joven había acudido junto a sus padres y su hermana dos años mayor para pasar un día en familia y montar sobre el animal para dar un paseo.

Los dos hermanos iban juntos encima de un dromedario en Manises cuando de repente el animal se desbocó al cruzarse con un caballo y asustarse. Ambos quedaron enganchados a la silla y fueron arrastrados por el dromedario más de 50 metros, provocando lesiones graves a los dos. 

La hermana mayor de Christian sufrió la rotura de algunos huesos de sus piernas, mientras que el joven salió disparado de la silla y se golpeó la cabeza contra el suelo, provocando así graves lesiones cerebrales. Pese a ser obligatorio el uso de cascos de protección durante este tipo de actividades, ninguno de los dos hermanos lo portaban. Los padres fueron testigos del trágico suceso.

La excursión tenía una duración de solo 45 minutos y el itinerario consistía en realizar una ruta por los campos de Manises.

dromedario en Manises

Varias personas fueron testigos de este suceso con el dromedario en Manises, entre ellos el guía de la excursión y algunas otras personas que paseaban por la zona, quienes fueron los que llamaron inmediatamente a los servicios de urgencias, aunque para cuando llegó la ambulancia el joven Christian ya se encontraba en estado crítico

Tres días después del fatal accidente, Christian entró en muerte cerebral, y tras varios días conectado a un respirador, su familia decidió desconectarlo y donar sus órganos.

La empresa organizadora de la excursión está colaborando junto a la policía judicial para esclarecer lo ocurrido, y asegura tener todos los permisos pertinentes. Un amigo del joven fallecido expresó que el círculo íntimo de la víctima sabe que “fue un accidente, pero las empresas que organizan este tipo de actividades deberían garantizar la seguridad de las personas con un mayor control de los animales. Los camellos van atados en hilera en otros lugares para evitar estampidas ante cualquier incidente imprevisto”.

Todavía no se sabe con exactitud cuáles fueron los errores que desencadenaron en tragedia una simple excursión familiar sobre un dromedario en Manises.

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