Este sábado 24 de abril tuvieron lugar diferentes protestas en 20 ciudades españolas para pedir el rescate de los animales con los que experimenta Vivotecnia.

Las recientes imágenes destapadas por Carlota Saorsa y la organización Cruelty Free International, sobre las prácticas del laboratorio Vivotecnia de Madrid, revelan una vez más que estos abusos no son casos aislados. Muchos grupos de defensa de los animales, a través de la investigación encubierta, han conseguido llevar fuera del laboratorio los horrores que se ocultan tras sus paredes.

El laboratorio Vivotecnia, junto a otros 140 centros públicos y privados, se sumó voluntariamente al Acuerdo de Transparencia sobre el uso de animales de experimentación científica promovido en 2016 por la Confederación de Sociedades Científicas de España, para convertir a España en uno de los países más transparentes en el cumplimiento de la ley. Pero las evidentes muestras de maltrato animal continuado que muestran las imágenes que ahora investiga el SEPRONA y la Fiscalía de Medioambiente, evidencian que, según comenta Jou García coordinador de AnimaNaturais;  «todas las inspecciones internas y las obligadas por las autoridades se han realizado de forma negligente o no se han realizado, al menos eso evidencia el caso de Vivotecnia, donde las auditorías de calidad, procedimientos, certificaciones, trazabilidad y acuerdos de transparencia por el bienestar animal son papel mojado, pura burocracia ineficaz que permite de forma recurrente el atropello de los más básicos principios éticos en el trato a los animales de experimentación”

«La revolución de los transportines» pide el rescate inmediato de los 880 animales que siguen dentro del laboratorio, y clama por abrir el debate respecto a la experimentación con animales. Los asistentes se manifestarán para recordar que «la experimentación en animales es en sí misma una práctica de maltrato extremo y sistemático», así como para expresar la indignación causada por las imágenes que se grabaron durante 2 años, a través de cámaras ocultas en el laboratorio Vivotecnia.

los animales

Además, solicitan a las diferentes administraciones autonómicas y central, en primera instancia el estricto cumplimiento del Real Decreto 53/2013 y la Ley 32/2007, en materia de protección animal y en segunda instancia, comenzar un diálogo entre el mundo científico y las organizaciones de defensa animal para caminar hacia el fin de las pruebas con animales puesto que los avances tecnológicos permiten sustituirlas por métodos in vitro con células madre y tejidos humanos, o en su caso, sistemas de modelado informático y herramientas bioinformáticas con el uso de “Big Data”, en las fases en las que no pudieran realizarse estudios con voluntarios humanos.

Según el Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medioambiente, en 2019 se llevaron a cabo más de 817 mil experimentos en España, lo que nos sitúa tristemente a la cabeza, entre los 3 primeros países de la Unión Europea.

Algunas prestigiosas instituciones como el CSIC, o varias universidades, parques científicos y empresas de la Comunidad Valenciana, también comparten ese Acuerdo de Transparencia, por lo que la ciudadanía se pregunta según argumenta Jou García «¿cómo podemos saber que estos horrorosos casos de maltrato no están sucediendo en muchas más instalaciones herméticas, sin control suficiente por parte de las autoridades?»


Muchas instituciones llevan años instando a las autoridades al desarrollo de leyes mucho más restrictivas en el uso de animales en experimentación, a la aplicación del principio de las 3 R´s (enunciado a principios de los 60 para el Refinamiento, Reducción y Reemplazo de los animales), y entre tanto al control exhaustivo de las instalaciones por videocámaras y la obligatoriedad del sello de producto testado en animales.

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