En 2020 la aerolínea irlandesa Ryanair acumuló pérdidas récord. El jefe de la compañía, O’Leary, considera que se ha tocado fondo. La principal aerolínea de bajo coste de Europa, Ryanair, tuvo unas pérdidas récord de 815 millones de euros (descontando los impuestos) en 2020/21. La empresa nunca ha tenido que afrontar una pérdida tan grande. El año anterior, el beneficio había sido de casi 650 millones de euros. El director de la aerolínea opina que ha sido una pérdida muy fuerte durante los 35 años de rentabilidad. Sin embargo, la suma fue más alta de lo esperado. La aerolínea irlandesa espera transportar entre cinco y seis millones de pasajeros en el trimestre de abril a junio. Hasta finales de marzo del año actual, la empresa transportó 27,5 millones de pasajeros. Esta cifra supone un descenso de más del 80% con respecto al año anterior. Por esos números se considera el punto más bajo, llevando a pérdidas récord.

Hace unas semanas O’Leary difundió el optimismo en el Financial Times, estima que la reducción de los costes y la contracción de la capacidad de vuelo en Europa deberían de llevar a una recuperación muy fuerte de los beneficios hasta finales de marzo de 2023. Hasta finales de marzo de 2022 se espera alcanzar el umbral de beneficios. En la presentación de la hoja de balance O’Leary habló del hecho de que las reservas están aumentando de forma significativa. Por eso tiene la impresión de que la recuperación ya ha comenzado. Después de 500.000 reservas semanales a principios de abril, la cifra ya alcanza el millón y medio. Aparte de tener pérdidas récord, expertos dicen que Ryanair tiene unas condiciones altamente favorables para una rápida recuperación, ya que la aerolínea de bajo coste no tiene en su programa vuelos de larga distancia con viajeros de negocios, a diferencia de otras aerolíneas como Lufthansa o Air France KLM. Incluso se dice que este segmento en particular podría no volver a su nivel original aún después de la pandemia, dadas las opciones de conferencias digitales.

La competencia se reduce

Otro aspecto positivo para Ryanair podría ser que la competencia se está reduciendo. Lufthansa, respaldada por el Estado, ya había liquidado sus compañías aéreas Germanwings y SunExpress. La aerolínea de bajo coste Norwegian Air Shuttle está reduciendo hasta el 85% de sus puestos de trabajo (equivalente a 1.200 puestos de trabajo) en España tras las pérdidas récord registradas en 2020. Norwegian ya no ofrece vuelos de larga distancia. La aerolínea húngara de bajo coste conocida como Wizz Air ya había presentado las cifras del año 2020/21 y había presentado pérdidas de entre 475 y 495 millones de euros.

Futuro del sector aéreo

El futuro del sector dependerá sobre todo del progreso de la vacunación mundial. O’Leary espera una mejora a partir de la segunda mitad del año. Según el jefe de Ryanair, como se prevé actualmente, si los esfuerzos de vacunación en Europa están muy avanzados, se producirá una fuerte recuperación. Por lo tanto, las previsiones realizadas a finales de abril podrían resultar demasiado negativas. La organización que agrupa a las compañías aéreas (IATA) había declarado que el gran negocio de los vuelos de verano estaba en riesgo. Por ello, la IATA había elevado su previsión de pérdidas para este año de 39.000 millones de dólares a 47.000 – 48.000 millones de dólares. Pero actualmente el ambiente en el sector europeo parece animarse un poco. El turismo vuelve a recuperarse lentamente en muchos lugares y las campañas de vacunación se aceleran. Aunque ciertos países no hubo cierre de fronteras, desde hace unos días, por ejemplo, se puede volver a entrar en Portugal con motivos turísticos. También se nota que en Mallorca se están abriendo cada vez más hoteles. Más del 20% de las casas vuelven a estar abiertas, según la asociación de hoteleros de Mallorca, FEHM.

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