Según las evaluaciones de los expertos de la ONU, alrededor de 3.000 homínidos son asesinados o secuestrados cada año. Además de la pérdida de hábitat, esto tiene consecuencias drásticas. Desde el año 2000 el número de homínidos disminuye al menos un 40%. Así lo han determinado los primatólogos del centro alemán para la Investigación de la Diversidad Integrativa. Ellos también mantienen actualizada la lista roja de especies amenazadas.

Numerosas especies en peligro de extinción

El número de homínidos disminuye de tal forma que afecta a las especies en distintos grados. Por ejemplo, la cantidad de chimpancés se ha reducido en al menos un 40%. En África Occidental y Central viven unos 300.000. El número de gorilas ha disminuido al menos en un 35% alcanzando una cifra estimada de 300.000 gorilas.

El número de homínidos disminuye notablemente en la población de bonobos. Se ha reducido a la mitad, dejando a unos 20.000 bonobos vivos. El género de los orangutanes se ha reducido aproximadamente un 40%, dejando vivos unos 150.000. Todas las especies de simios están en peligro de extinción.

Un negocio lucrativo para los delincuentes

En muchos casos los bonobos, chimpancés, gorilas y orangutanes son cazados con el propósito de usar sus crías paara complacer a la gente en zoológicos, espectáculos de circos o incluso como mascotas. Se estima que por cada cría se matan alrededor de diez monos adultos ya que son animales muy sensibilizados que defienden a sus crías a toda costa. Para los comerciantes de animales es un negocio altamente lucrativo. Mientras que los cazadores clandestinos obtienen entre 50-100 dólares por las crías, los comerciantes exigen hasta 250.000 dólares por los monos.

En el mundo del comercio ilegal las especies de animales y plantas exóticas son el cuarto negocio ilegal más lucrativo del mundo. Previo a este se encuentra la falsificación de productos, las drogas y el tráfico de personas.

La corrupción potencia el comercio ilegal de animales

La República Democrática del Congo es uno de los principales puntos de partida de este comercio. Después del Amazonas, en la región del Congo se encuentra la segunda selva tropical más grande del mundo. Consecuentemente una gran cantidad de especies protegidas y también buscadas viven en el país más grande del África, en términos de superficie. Especies como los bonobos, los gorilas grises y los okapis sólo habitan aquí. Tras un cruel dominio colonial y numerosas guerras civiles, el Congo está regido por un sistema político muy corrupto.

Adams Cassinga fundó la organización ConservCongo para luchar contra el comercio ilegal en su país. El objetivo de esta organización es descubrir las redes criminales. El equipo incluso se hace pasar por comerciantes de animales para atraparlos justo en el negocio. En un mercado de animales de Kinshasa, Adams Cassinga se informa dónde puede comprar monos vivos. A Cassinga le ofrecen dos crías de mono a 1.500 dólares cada una.

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