Un blesbok nace en Bioparc el día de ayer. Las personas que visitaron el Bioparc el 10 de junio y recorrieron el área determinada tuvieron la oportunidad de presenciar un momento magnifico y poco común en Bioparc Valencia.

Sobre las 11:30 de la mañana una hembra del rebaño besbok inició el parto de la cría. Los visitantes que pasaron por el área y tuvieron la honra de ser testigos describieron el acontecimiento como algo altamente emocionante y sorpresivo. Afirman que el espectáculo fue como presenciar un documental en vivo. El equipo de Bioparc estaba esperando el nacimiento de la cría y fue consciente del embarazo y sus consecuencias. Por este motivo las dos hembras embrazadas fueron trasladadas a otra zona exclusiva, la cual promete el máximo bienestar de la hembra embarazada ya que es un momento bastante delicado. Es así como el blesbok nace en Bioparc con toda la seguridad que se puede garantizar.

Hubo un época en la cual los blesboks estuvieron en riesgo de exitinción. Con el empeño dedicado a salvar este animal se ha recuperado de tal forma que ahora la población de blesbok está más estable. El programa internacional de preservación de la especie ha sido clave en Bioparc Valencia. Este está constituido por 1 macho reproductor, 4 hembras, 2 crías que dieron luz el año pasado y el recién nacido de ayer.

En Bioparc Valencia los blesboks viven junto con las jirafas, los jabirús (una especie de ave), el ibis sagrado, la cerceta del Cabo y con otros antílopes como los kobos, impalas y gacelas de Thomson. Bioparc ha hecho tratado de adaptar una atmósfera africana en este espacio para transmitir un poco el hábitat natural, sabana africana, de estos animales.

El blesbok, tanto la hembra como el macho, se caracterizan por tener una marca blanca en su rostro de color marrón rojizo y por sos largos y curvados cuernos. El blesbok no es un animal nocturno y se pasa la mayor parte del día alimentándose. Es usual que en al mediodía tengan una hora de descanso y al caer la noche duerme profundamente. La gestación dura alrededor de 240 días. Las hembras tienen una cría por parto, el cual suele darse en los meses de junio y julio.

A diferencia de los homínidos, el blesbok formaba parte de la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. En el siglo 19. el blesbok se encontraba en peligro de extinción ya que se cazaban tanto que la población disminuyó a 2.000 individuos. En la actualidad su población se ha logrado estabilizar y recuperar debido al gran trabajo y esfuerzo en conservar esta especie.

Deja un comentario