Alemania pierde contra Francia en su primer partido de la Eurocopa 2020. El partido finaliza con Francia 1-0 Alemania. Las actuaciones de la mayoría de los jugadores fueron bastante satisfactorias. Lo mismo ocurrió con el seleccionador nacional.

Mats Hummels extendió los brazos de forma interrogativa. Por primera vez desde hace mucho tiempo se volvió a permitir la presencia de más espectadores en el estadio para ver jugar a la selección alemana. Lo que fue una gran decepción para muchos aficionados fue el autogol por parte de Hummels.

Joachim Löw, el entrenador de la seleccionador alemana, y Marcus Sorg, su ayudante, acudieron emocionados a la línea del campo e indicaron con sus manos cómo debía ordenarse el equipo tras las sustituciones de Emre Can y Kevin Volland.

La estrategia detrás de los cambios, que además llegaron muy tarde, en el minuto 88 pareció una movida descabellada. Un cuarto de hora antes, Löw había sustituido a los dos débiles Kai Havertz y Serge Gnabry por Timo Werner y Leroy Sané. También en este caso, el éxito se había mantenido manejable.

El problema principal fue que aunque hubo dominio Alemania tuvo pocas ocasiones de gol.El rendimiento de Löw coincidió con el de su equipo el martes por la noche. Su idea básica era correcta y el plan en su formación 3-4-2-1 también, pero no fue sobresaliente para ganar.

Aunque Alemania pierde contra Francia, el equipo alemán contó con una posesión de pelota al 60%. Esto se debe a que Didier Deschamps, el entrenador de los campeones del mundo, se basó en una defensa segura, la cual fue muy pasiva para luego contraatacar.

También dio la impresión que Francia apenas permitió oportunidades para Alemania con su mezcla variable de un 4-4-2 y un 4-3-3, con poco esfuerzo comparativo.

Como respuesta a la pregunta de por qué el tercio defensivo del rival había sido una zona restringida, Robin Gosens dice que Francia tiene una calidad y talento grande. Esta respuesta distrajo un poco de sus propios fallos.

El miedo a un contraataque que llevara a un resultado de 2:0 era grande. Por eso Löw cambió la estrategia muy tarde. Las estadísticas mostraron once tiros contra cuatro, a favor del equipo alemán, pero de nuevo fue un dominio fingido.

El siguiente sábado 19 de junio Alemania jugará contra Portugal y España contra Polonia.

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