Inicia el juicio por quíntuple asesinato cometido por la madre, Christiane K.. Parece ser que una madre asesinó a cinco de sus seis hijos. Ella misma sostiene su inocencia.

El 3 de septiembre del 2020 los agentes encontraron a cinco de los seis hijos de Christiane K. muertos sobre sus camas en el apartamento en Solingen, Alemania. Melina de 19 meses, Leonie de dos años, Sophie de tres años, Timo de seis años y Luca de ocho años. El único hijo que sobrevivió fue el mayor de 11 años, que se encontraba en la escuela en el momento del crimen. La madre le dijo que sus hermanos habían muerto fallecido en un accidente de tráfico.

La madre llevó al hijo mayor a Mönchengladbach, donde vive su abuela, pero en la estación central de Düsseldorf se separaron sus caminos. El niño siguió el camino donde su abuela y Christiane K. se tiró delante de un tren que estaba entrando a la estación. Sin embargo, fue rescatada con varias heridas.

Hoy se ve obligada a asumir las consecuencias ante la 5ª cámara penal del tribunal regional de Wuppertal por lo que se supone que ha hecho. Se abre el juicio por quíntuple asesinato. Por cómo se presenta Chrisiane K. en la sala se puede ver que la madre de baja altura, pelo rubio, aspecto juvenil y un rostro bien cuidado no tiene rasgos de haber tenido una vida catastrófica.

Redacción del acta

Christiane K., de 28 años y casada, es acusada por haber matado insidiosamente a cinco personas. Según la acusación Christiane mezcló fármacos anestésicos en los biberones de los hijos a la hora del desayuno entre las 7:20am y 11:30 am. La acta sigue describiendo que mientras dormían los hijos, ella preparaba la bañera como una situación normal. Cuando llegó la policía aún encontraron juguetes en la bañera.

El fiscal Heribert Kaune-Gebhardt continúa leyendo la acta. Cuando despertó el primer niño lo llevó a la bañera, donde lo asfixió y luego lo acostó envuelto en toallas sobre la cama. Así hizo con los cinco hijos, los cuales tienen rasgos en el cuerpo que afirman que debieron de haberse defendido.

La lectura del acta dura 5 minutos. El fiscal se dirige hacia la acusada, quien ha guardado la compostura y se limpió una vez los ojos con el dedo. Felix Menk, el abogado defensor, declara que en esta fase su cliente guardará silencio.

Poco tiempo después del crimen, enfrente del apartamento de Christiane se hace un mar de velas, flores y peluches. Este hecho es algo que hasta el día de hoy no se pueden explicar los investigadores. No se explican cómo una madre que ha matado a cinco hijos recibe estas acciones.

Poco antes del crimen, el esposo de Christiane K.(padre de cuatro de sus hijos), le explica que la separación era definitiva para él. En una declaración se menciona una conversación que se dió en la mañana del día del crimen. En el chat Christiane escribió a su esposo que no volvería a ver a los niños y que se irían con ella.

No hay pruebas de culpabilidad

El tribunal y la fiscalía encargaron a una psicóloga jurídica de Colonia y a un psiquiatra de Bochum con un informe pericial sobre la acusada. Al hablar con ellos Christiane defendió su inocencia. Según la acusada un hombre enmascarado entró a la casa, la ató y mató a sus hijos. No obstante, los investigadores no han encontrado la más mínima prueba de ello. De momento tampoco hay algún indique de una enfermedad mental de larga duración, un trastorno de identidad o algo parecido.

Resulta que el padre de Christiane fué condenado hace años por posesión de material pornográfico infantil. Actualmente se está investigado ya también es sospechoso de haber abusado sexualmente de su hija. Este es un caso conocido en Alemania y otro de los muchos en que uno de los padres mata a sus hijos.

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