Vivimos en un mundo lleno de ruido de coches, claxon, gritos, altavoces, cascos… A la larga, los ruidos fuertes nos pueden causar problemas y hoy te vamos a dar una serie de consejos para que no pierdas audición.

Volumen de los cascos

Se acabaron las sesiones con auriculares de varias horas con música a todo volumen. Los propios dispositivos envían notificaciones cuando utilizamos los auriculares por tiempo prolongado y también por volumen demasiado elevado, por lo que se recomienda bajar el volumen y evitar sesiones tan largas.

Este daño presenta un mayor riesgo si los auriculares no son buenos, por lo que se recomienda comprar unos cascos de mayor calidad aunque el precio sea más elevado, destacando la cancelación de ruido, por lo que no sería necesario utilizar un volumen tan elevado.

Para evitar pérdidas de audición utilizando auriculares, existe una regla llamada “regla de los 60”, en la que se recomienda no escuchar más de 60 minutos a más de 60 decibelios que es más o menos el sonido de un aspirador o un bar lleno de gente.

Ruidos estridentes

Caminar al lado de obras (con el sonido de las máquinas, las herramientas, los pitos…), pasear por zonas muy transitadas por vehículos, personas hablando fuerte, sonidos de fábricas… puede provocar pérdidas auditivas si nos exponemos constantemente a este tipo de entornos.

Se recomienda a los padres alejar a los niños de estos espacios ya que en edades tempranas los oídos son mucho más sensibles y los efectos podrían ser más severos para ellos.

No subas mucho el volumen de los altavoces

Subir mucho el volumen de los altavoces puede traer problemas a largo plazo, aunque el sonido no se proyecte directamente sobre nuestros oídos. Ya sea televisión, equipos de música, discotecas, radio… Se estima que los daños se empezarán a notar a los 15-20 años por lo que se recomienda no subir el volumen más de lo necesario durante mucho tiempo.

audición

No utilizar bastoncillos para el oído

Al contrario de lo que puede parecer, los bastoncillos pueden provocar más problemas que soluciones. Es posible que cuando introducimos el bastoncillo o algún objeto en la oreja podemos estar empujando la cera hacia el fondo, creándose un tapón. Además, el cerumen protege al oído de infecciones. Para mantener una higiene correcta, debemos mojar la oreja en la ducha y secar la parte externa con una toalla, ya que el oído tiene un sistema de limpieza propio.

NO a los oídos mojados

Es muy importante secar nuestros oídos después de realizar actividades en las que se introduzca agua en nuestros oídos, con el fin de prevenir infecciones por hongos. Para los niños, que como hemos explicado anteriormente tienen los oídos más delicados, se recomienda utilizar tapones para proteger el oído.


También debemos tener cuidado con las infecciones causadas por gripes o resfriados, ya que supone una de las mayores amenazas para nuestra salud auditiva, por lo que se recomienda hacer, al menos, una prueba de audición al año.

-Guillermo Bujalance

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