Según Sanitas, todas las autoridades sanitarias internacionales, entre ellas las OMS, advierten de que “la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI y afecta a la mayoría de los países desarrollados y en vías de desarrollo”. Además, la obesidad infantil se perpetúa en la edad adulta y está detrás de enfermedades como la diabetes, la tensión arterial, problemas cardiovasculares y osteomusculares.

La tendencia al alza de la obesidad infantil en España se está produciendo a un ritmo alarmante. En la página web del Gobierno de España, informan de que “el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha presentado los resultados del Estudio ALADINO 2019 sobre la Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España. El informe revela que el 23,2% de niños y niñas de familias con rentas inferiores a 18.000 euros brutos anuales sufre obesidad. La cifra cae al 11,9% en el caso de familias con rentas superiores a 30.000 euros”. 

En la Comunidad Valenciana, Sanidad quiere llamar la atención sobre el problema creciente que supone la obesidad infantil que afecta ya al 12% de los menores de la Comunitat.

Según “Comunidad Valenciana Informativos” de RTVE, los profesionales están elaborando el primer mapa que cartografiará la obesidad infantil en la ciudad de Valencia.

obesidad infantil

Los profesionales están recogiendo datos en tres centros de salud. Según los nutricionistas, más del 80% de los pacientes tienen problemas de sobrepeso. La portavoz del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa), Ruth García, advierte: “Es bastante preocupante y además cuando preguntamos cómo es su estilo de vida, cómo es su alimentación o si realizan actividad física o no, vemos que por ejemplo la alimentación es bastante desequilibrada y que muchísimos menores no practican nada de actividad física”. Los beneficios de la actividad física son muy importantes a la hora de prevenir enfermedades como esta.

Por otro lado, los pediatras confirman también el aumento de casos de obesidad infantil. La explicación que dan es que la preocupación de los padres por la alimentación de los hijos va disminuyendo conforme los pequeños crecen adaptándose a los hábitos poco saludables tan extendidos de los adultos. La pediatra María Fernández, denuncia: “obviamente los niños si ya se les ha educado en el gusto por el dulce, los snacks, etc…pues es muy complicado que dejen de quererlos. Lo que hay que intentar es ir sustituyéndolos poco a poco por cosas más saludables y que los papás tengan en casa lo que quieren que los niños coman. Igual que no les ofreceríamos un cigarro o una copa de vino, no les podemos ofrecer un dulce de postre.”


La misma pediatra matiza que tras los malos hábitos alimenticios que caracterizan la obesidad infantil, existen condicionantes económicos y culturales. Además, establece una relación entre la salud mental de los menores y la obesidad: “esto es la pescadilla que se muerde la cola. No es una consecuencia directa pero si es como «niño que tiene ansiedad come más y como come más tiene más ansiedad»”.

-Cristina Gámez

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