La guerra en Ucrania no cesa, y ya van 8 meses. cada minuto cuenta y ninguno de los dos bandos van a dejar sus armas en el suelo. Las tropas ucranianas aprovechan la debilidad rusa, que está sufriendo por falta de tropas, para avanzar y reconquistar el territorio anexionado. Mientras, Rusia va replegando poco a poco, pero sigue sin ceder, y recurre a ataques aéreos con drones a infraestructuras civiles. 

Ucrania antes del ataque de Rusia
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Ucrania está luchando con todos los medios que tiene, pero los ataques con drones son prácticamente imposibles de frenar. Muchos de ellos explotan en el aire gracias a los intentos de derribarlos de los ucranianos. Sin embargo, otros llegan a impactar en infraestructuras civiles, causando bajas de militares pero también civiles. Estos ataques rusos con drones bombas para el canciller alemán, Olaf Scholz, “representan un nuevo punto bajo en su guerra contra Ucrania, pero también son una señal de la desesperación de Moscú”. Mientras, la Comisión Europea ha tachado los ataques de “puros actos de terror”, palabras de la presidenta Ursula von der Leyen. 

A pesar del daño causado por esta estrategía de Rusia, Ucrania ha ido avanzando acorralando a las tropas enemigas en la ciudad de Jersón. En el Sur de Ucrania, en esta ciudad se está llegando a un punto de inflexión en la guerra, porque lo que los rusos conquistaron ahora están perdiendo. Se está viviendo una vuelta a los acontecimientos, hace meses eran los ucranianos los que retrocedían, pero ahora son los rusos, quienes se preparan para el combate urbano en la ciudad. Las tropas de Ucrania avisan de que los rusos han desalojado tanto Chkalov como Charivne, lo que implica que están llegando al punto de inmovilizar a las tropas de Putin a lo largo de la orilla oeste del río Dniéper. Los expertos y Kiev aseguran que no solo han evacuado población civil, también las tropas se han ido replegando hacia atrás. 

La pérdida de Jersón sería importante para Rusia, porque se desarticula el corredor de suministros y protección terrestres de la península de Crimea. Por este motivo, Ucrania no va a aflojar y seguir avanzando. Pues, aunque sea “complicada la situación en Jersón”, como ha especificado Serguéi Surovikin, Rusia muestra ahora una debilidad a aprovechar. Lo que espera el Mando Sur de Ucrania es que el ejército de Putin solamente deje 2.000 hombres armados y pocos entrenados en la ciudad como defensa. Un campo de batalla favorable para ellos.

Aunque, la guerra no está en el momento de finalización, ni se acerca. Porque ambos bandos siguen atacando y reprochando, incluso, se amenaza con la utilización de bombas sucias, ataques a infraestructuras nucleares, y ayudas a países terceros a cambio de armamento. Pues, Rusia acusa a Ucrania de estar preparando una ofensiva con una bomba sucia, que es un artefacto explosivo rodeado de materiales radioactivos. Mientras, Ucrania anuncia que Rusia estaría ayudando a Irán en su carrera por el armamento nuclear a cambio de drones. Un arma que está causando muchos daños al bando ucraniano por su efectividad y complejidad a la hora de frenar a los drones.

La guerra aún no tiene fin, y se prevé un invierno duro. Es una batalla que está afectando indirectamente a todo el mundo, por eso los países occidentales apoyan a Ucrania y seguirán mandando ayudas. Acciones de apoyo en modo de armas, suministros e inversiones, que son más necesarias ahora que nunca para aprovechar la brecha del ejército ruso.

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