La Selección Absoluta Femenina tiene una convocatoria de 23 jugadores muy distinta a la vista hasta el momento. El pasado 23 de septiembre, 15 jugadoras de la selección comunicaron mediante un comunicado oficial que rechazaban ser convocadas para jugar en el equipo, que no es lo mismo que renunciar a la Selección. Este comunicado llegó directamente a la junta, sin embargo, al ver que la Federación emitió su propio comunicado tergiversando ciertos aspectos, ellas mismas publicaron una respuesta oficial en sus cuentas de Instagram personales. Un comunicado en el que señalan los motivos por los cuales rechazan jugar en la Selección, y donde defienden su posición ante las críticas que hayan podido recibir por su decisión.

Selección Absoluta Femenina
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Las 15 jugadoras que están en la lista de no querer ser convocadas son las siguientes: Ainhoa Moraza, Patri Guijarro, Leila Ouahabi, Lucía García, Mapi León, Ona Batlle, Laia Aleixandri, Claudia Pina, Aitana Bonmatí, Andrea Pereira, Mariona Caldentey, Sandra Paños, Lola Gallardo, Nerea Eizaguirre y Amaiur Sarriegi. Muchas de ellas son piezas clave para la absoluta española femenina, quienes tienen mucho peso por las increíbles futbolistas que son y su antigüedad en el equipo. Sin embargo, Vilda para el amistoso de Estados Unidos, del 11 de octubre, ideó una convocatoria de 23 jugadoras con las que ha conseguido ganar a la mejor Selección Absoluta Femenina actual. Incluso, en la rueda de prensa tras la victoria ante EEUU defendió a sus jugadores, dejando también un recado a las 15. Señaló que fue un partido “histórico para el fútbol femenino español”, añadiendo seguidamente que era hora de hablar de “presente y futuro próximo», para acabar recalcando “que todo el mundo recuerde el nombre de estas jugadoras”. Una advertencia a las 15 jugadoras que rechazaron ponerse bajo sus indicaciones, y elogios para un equipo renovado con caras nuevas. 

Un equipo de 23 jugadoras que habrían recibido presuntamente presiones para que les apoyen en su lucha y pidan no ser convocadas como ellas ya lo hicieron. La Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) denunció estas presiones a través del sindicato Futpro en una reunión ocurrida el miércoles 19 de este mes. En la reunión telemática, como señala la AFE, las indicaciones iban dirigidas a «que fingieran una situación de afectación emocional para obtener un informe médico que les permitiera no ser convocadas para integrar el combinado nacional». Pues, algunas de las jugadoras que renunciaron pertenecen a la directiva de este sindicato, como es el caso de Laia Alexandri, Ona Batlle y Nerea Izaguirre.

Al final, estas 15 jugadoras lo que piden es que se cree “un proyecto en el que se cuiden todos los aspectos para sacar mejor rendimiento”, porque como argumentan en el comunicado: “hasta que no se reviertan situaciones que afectan a nuestro estado emocional y personal, a nuestro rendimiento y, en consecuencia, a los resultados de la Selección Absoluta Femenina y que podrían derivar en indeseables lesiones”, no quieren ser convocadas para jugar en la absoluta. No han pedido el cese de Vilda, pero sí cambios a mejor, y uno de ellos podría ser el cambio del entrenador. Además, desde el principio han defendido que esta postura también les afecta profesionalmente y económicamente, que no es ningún “capricho o chantaje” como denominaba la Federación Española de Fútbol en su comunicado oficial.

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