El gobierno defiende su decisión de reformar la Ley de Malversación tras la aprobación de la reforma de la Ley de Sedición. En un principio, únicamente, se iba a cambiar la Ley de Sedición, sin embargo, una vez abierto el cajón el gobierno de Pedro Sánchez vió la oportunidad para echarle mano a la Ley de Malversación. Aunque, esta decisión no fue bien recibida ni por algunos de los miembros de su partido, ni mucho menos por el Partido Popular, Ciudadanos y VOX.

Reforma Ley de Malversación

La oposición cree que es un error porque se está cambiando la ley para una minoría concreta, quienes a los ojos del gobierno parecen ser impunes cuando se han saltado la ley. Pues, el delito de malversación solo puede llevarlo a cabo un funcionario o autoridad al apropiarse del dinero público de una manera indebida o cuando esta persona administra ese dinero de forma desleal. Por lo tanto, este cambio en la ley es para beneficiar a los cargos políticos, en concreto a los que participaron en el “procés”. Por esta razón, la oposición, VOX, Ciudadanos y el PP, se oponían. 

Unidas Podemos también se descarma de la reforma de la Ley de Malversación

Además, no solo la oposición estaba en contra, esta reforma ha levantado roces con sus aliados, pues Unidas Podemos se desmarcó de la postura del PSOE en este tema. Jaume Ausens, líder del UP, señaló en la rueda de prensa del lunes que esta reforma es un acuerdo entre el PSOE y ERC. Añadiendo que su partido ve que hay “dudas sobre la futura aplicación del nuevo delito por parte de los jueces”. Por lo tanto, Unidas Podemos no presentó  enmienda, pero eso no implicaba que no fuese a “facilitar” el camino a la aprobación de la misma. Aquí es cuando se creó el roce, ya que desde el PSOE se creía que estaban intentando “blanquear” su voto a favor.
Sin embargo, que Unidas Podemos ante el público haya dicho que no presentaría enmienda, a puertas cerradas ha ayudado a que se apruebe esta reforma el pasado lunes 12 de diciembre. En la reunión de la ponencia de la Comisión de Justicia del Congreso se añadió la reforma de malversación, la que suprime el delito de sedición. Los ganadores de este pacto entre los tres partidos son los líderes condenados por el procés, pues se prevé que se mande al Senado el próximo 22 de diciembre para que entre en vigor a finales de año. La oposición, concretamente el PP, ya comienza a pensar que se ha elegido el día 22 para intentar tapar esta reforma penal con el sorteo de Navidad y no traiga mucho revuelo.

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